5 consejos para la gestión psicológica de la vuelta a la normalidad

Volvemos a la normalidad - ISTOCK

La situación de aislamiento, con una gran mayoría de personas confinadas en sus casas para evitar el aumento de contagios por coronavirus, está demostrado que largos periodos de cuarentena pueden provocar situaciones de estrés postraumático, confusión, ansiedad y frustración.

Ahora en plena desescalada, la incertidumbre y la ansiedad crece entre la población. Pero, ¿cómo prepararse psicológicamente para la vuelta a la normalidad? Veturián Arana, experto en bienestar aplicando el pensamiento cuántico, explica que "sin embargo, la desescalada debería atender tres ejes: epidemiológico, de investigación y de salud mental".

Según un estudio realizado por la plataforma Metanvio, las consultas digitales han crecido hasta un 200% durante las fases de la desescalada, de lo que se desprende que la población está muy afectada y que los niveles de ansiedad, depresión y tristeza durante esta crisis han disparado las consultas de psicología online.

"La mayoría de los españoles cree que harán falta entre 1 y 3 años para recuperar una vida parecida a la que tenían antes de la pandemia y esto les bloquea y les asusta. La población tiene miedo sobre cómo será esa nueva realidad en la que tendrán que vivir y no saben cómo moverse en ese nuevo escenario", afirma Arana.

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5 consejos para volver a la normalidad tras la crisis sanitaria 

1. Gestión de expectativas. Durante la desescalada y después, la vuelta no será al mismo escenario que conocíamos por las medidas de distanciamiento social, higiene y restricciones. Conviene asumirlas como parte del día a día y pensar que será una situación pasajera.Todo terminará pasando, lo que ocurre es que puede que el proceso sea más largo de lo que nos gustaría. Reducir nuestras expectativas temporalmente y no compararnos con otros colectivos nos ayudará a gestionar mejor nuestras emociones. Piensa que poco a poco irás recuperando libertades y céntrate en lo que sí puedes volver a hacer (salir a hacer deporte) que antes no podías y disfrútalo.

2. Por los demás, pensamiento solidario. Proteger a los demás de un posible contagio es el objetivo de las medidas restrictivas. La solidaridad y la empatía es el lado positivo de esta situación, que debemos intentar llevar lo mejor posible.

3. Miedo al futuro incierto. La incertidumbre es denominador común de las circunstancias que estamos viviendo. Para dar un giro a este miedo, es necesario cambiar de mentalidad, es decir, pasar de ser víctimas pasivas a personas con dominio sobre nuestras vidas. Prepara una lista con todo lo que puedes controlar o está en tu mano y todo lo que no para tener perspectiva sobre tu futuro más cercano.

4. Responsabilidad individual y disciplina. Cada uno de nosotros tiene en esta crisis una responsabilidad individual. Ser consciente de ello nos hace sentir que tenemos un poquito de control sobre lo que nos está sucediendo. No podemos olvidar que somos responsables de nuestras propias conductas y que mantener cierta disciplina ayudará a evitar un naufragio colectivo en esta delicada situación.

5. Resiliencia. La capacidad del ser Humano para adaptarse positivamente a las situaciones adversas es lo que se denomina resiliencia y esta capacidad se aprende. La vida nos pone a prueba en circunstancias difíciles y es entonces cuando sacamos de dentro de nosotros mismos y esta capacidad que desconocíamos hasta el momento.

Marina Berrio
Asesoramiento: Veturián Arana. Investigador y profesor experto en bienestar aplicando el pensamiento cuántico.

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